​IN MEMORIAM

RODOLFO MOLINA

Arte y fE

EL MURAL DE CRISTO REDENTOR - 2006



La obra fue motivada por una encomienda para decorar la capilla de oración perpetua de la Iglesia Cristo Redentor donde se congrega una amplia comunidad católica de San Salvador. El mural tiene 14 metros de largo y cerca de 34 metros cuadrados.  Es una composición en la cual el centro lo constituye el Santísimo del cual emana una serie de destellos de luz. A ambos lados tenemos representaciones de los apóstoles en procesión.  El mural fue elaborado en relieve con diversos materiales como paneles de fibrán y madera y fue pintado con una capa de acrílico, polvo de mármol, como base, y el óleo en el arte final.  El proceso implicó prácticamente nueve meses y fue desarrollado por Rodolfo Molina con la ayuda de Moisés Zamora, artista salvadoreño radicado en España.  La elaboración del mural fue una experiencia "muy buena, gratificante y enriquecedora"para Rodolfo.  El artista incursionó en un campo que no había trabajado antes no solo en pintura sino que en tamaño.  El mural es una inspiración como obra de arte y símbolo espiritual.



VIRGEN DE LA PAZ EN NAZARETH, ISRAEL, 2012


"A Rodolfo le gustaba hacer diferentes tipos de trabajo, experimentar con materiales, descubrir! Recuerdo que me llamó y me dijo que le habían comisionado elaborar una "Virgen de la Paz" en técnica cerámica y como he tenido alguna experiencia con esta técnica, dije sí.  Que fantástico hacer algo juntos.  Comenzamos a hacer el boceto y planear los detalles, como el tiempo que llevaría pintarla, hornearla y montarla sobre una base de madera con marco de hierro.  Rodolfo estaba muy entusiasmado pues era algo diferente hacer el "rompecabezas" de 2 metros de alto.  Alguien le dijo: "pero tú no tienes experiencia en Cerámica!" y el respondió: "Me gustan los Retos".  Nos reímos juntos cuando me lo contó...  La Virgen se pintó en azulejos crudos que luego fueron horneados en horno de cerámica, después esmaltados y vueltos a hornear, luego los detalles Dorados de la Virgen y el Niño fueron pintados con Oro de 22 quilates, y de regreso al horno, (en total 3 veces).  Cada vez que pintábamos era interesante el tiempo de espera pues los colores lucen diferentes después de cada quema.  Además la importancia que tenía la pieza, pues ahora se encuentra en la Basílica de la Anunciación en Nazaret, Israel, representando a El Salvador.  Hay una virgen representativa de cada país en esa Iglesia. Mi colaboración con Rodolfo ha sido muy gratificante para mí.  En todo momento, él fue muy accesible y no tenía secretos de índole técnicos, me daba libros a consultar e interactuábamos en un ambiente lleno de Paz y Armonía."

Gödö Avilés, 13 de Octubre, 2013.