RODOLFO MOLINA

Rodolfo Francisco Molina nace en San Salvador, El Salvador, un viernes 3 de Julio de 1959 y muere a finales de Marzo del 2013. En vida es pintor, arquitecto, artista, gestor cultural, curador, asesor de museos, ensayista y maestro pero ante todo un hombre cálido amante de la paz, la cultura y el arte.  Desde niño estuvo muy interesado en leer libros y en la pintura.  Antes de los 12 años, Rodolfo ya había leído la vida de los 12 césares, varias obras de Shakespeare y otros escritores europeos, suramericanos y salvadoreños.  Su hermano, Luis Alberto, considera que ese temprano interés en literatura desarrolló esa imaginación tan admirable que luego expresó creativamente a través del arte.  Rodolfo cursa la primaria y secundaria en un reconocido colegio Marista: el Liceo Salvadoreño. Su infancia es sana y divertida en el seno de una familia pequeña.  Desde niño es un ejemplo de integridad y generosidad compartiendo sus conocimientos y creatividad con sus amigos y sus dos hermanos menores, Luis Alberto y Mari.  El amor y dedicación que le profesan sus padres y sus dos tías maternas, Maruca y Loty, le permiten responder a su vocación de artista desde muy joven conquistando a través de los años su plenitud personal.  Su padre, el Dr. Luis Rodolfo Molina, médico de profesión y diestro en el dibujo, fallece cuando Rodolfo es un joven estudiante universitario.  Su madre, Mercedes Elena Pérez de Molina, es mujer de vanguardia que destaca en la alta gerencia del sector bancario.  Ella cultiva el hábito de estudio en sus tres hijos y el talento de Rodolfo. Posterior a graduarse de Arquitecto en 1985 de la Universidad Albert Einstein, Rodolfo Molina obtiene una beca Fulbright para estudiar una maestría en Bellas Artes y Pintura (Master of Fine Arts) en The School of The Art Institute of Chicago, SAIC. En 1989, él completa sus estudios en Chicago con honores y dedica un año sabático al estudio del Arte y museos en España y Portugal.   Al regresar a su país natal, Rodolfo Molina consolida su trayectoria como artista y gestor cultural convirtiéndose en Director Nacional de Artes a sus 34 años de edad.  Rodolfo pinta desde temprana edad y exhibe sus pinturas a partir de 1981 en El Salvador y seguidamente en diversos países de América Latina, Estados Unidos, Europa, así como en Taiwán e Israel.   En el libro de Edward J. Sullivan,  "Arte Latinoamericano del Siglo XX", la Dra. Mónica Kupfer, reconocida historiadora y crítica de arte, distingue a Rodolfo Molina como una de las tres principales promesas del Arte Salvadoreño en la época de los 90’s y apunta sobre su obra: “cuyos paisajes aparentemente tranquilos encierran ambiguas yuxtaposiciones próximas al surrealismo”.    En biografía escrita en el 2006 por el curador independiente Jorge Palomo y publicada en el catálogo de la exhibición "Realidades y Expresiones: Tendencias en la Pintura Salvadoreña,, 1970-1995 , Museo de Arte de El Salvador,  MARTE, se menciona que la obra de Rodolfo Molina incluye: pintura (óleo, acuarela y acrílico), ensamblaje, collage y esculturas en madera reconstruida.   Sin embargo, su producción posterior también incorpora el grabado, la fotografía y la cerámica.  Aunque de carácter abstracto, los paisajes urbanos y rurales van y vienen en la pintura de Rodolfo.  El a su vez incorpora símbolos en sus producciones que rompen esquemas tradicionales y hacen llamados a la reflexión al proponer serios cuestionamientos sobre la vida cotidiana y la destrucción de la naturaleza provocada por el ser humano.  Sus obras se pueden apreciar en el Museo de Arte de El Salvador, MARTE; el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica, MADC; en la Pinoteca de la Universidad Don Bosco y el Museo Forma de El Salvador; en la Colección Ortiz Gurdián en Nicaragua; la Colección Absolut en Estocolmo, Suecia; y en manos de coleccionistas privados alrededor del mundo.   Dos inspiraciones sin igual son su mural de 34 metros cuadrados dedicado al sagrario que abriga el altar de la Iglesia Cristo Redentor en San Salvador, y su imaginario de “La Virgen de la Paz” que se encuentra alojado en la Basílica de la Anunciación en Nazaret, Israel.  A través de su vida, Rodolfo Molina colabora y participa en diversas expresiones culturales. El representa a El Salvador en la XXV Bienal de Sao Paulo, Brasil, y es jurado en la III Bienal de Santo Domingo, República Dominicana, y en la XII Bienal de Escultura y Cerámica IHCI, Honduras.  Su experiencia como curador es vasta trabajando con museos, artistas consagrados y proyectando a las nuevas promesas en la Bienal de Artes Visuales del Istmo Centroamericano, BAVIC, la Bienal de Lima, Perú, y la Bienal de Cuenca, Ecuador.   Durante 11 años es coordinador del proyecto Banco PROMERICA por el Arte Salvadoreño y organizador de la selección de artistas salvadoreños para la Bienal del Istmo Centroamericano.  Él es miembro fundador y curador de varias muestras del Museo de Arte de El Salvador,  MARTE; funge como vicepresidente del Grupo TEA de Escultura, preside la Fundación Julia Díaz, y también lidera la Asociación INAR, (Iniciativa Pro Arte Popular) que maneja el Museo de Arte Popular de El Salvador.  El compromiso de Rodolfo Molina con el arte durante los últimos 20 años de su vida le impulsa a participar en una serie de iniciativas culturales y exhibiciones en su país y a nivel internacional.   Así él se establece como uno de los pintores, expertos y gestores culturales más prominentes de la región Centroamericana contribuyendo con sus proyectos, ensayos, seminarios, curadurías y obra artística a la historia del Arte Salvadoreño.

"Hablar de Rodolfo en el tiempo... es visualizar a un hombre comprometido, visionario, lleno de entusiasmo e ideales, con un gran fervor y fiel creyente de su país, en el campo artístico y cultural. Ahora recordar a Rodolfo, es añorar a un gran artista, un gran arquitecto, un impresionante gestor cultural, un extraordinario curador de arte y también un altruista que fomentó y llevó a cabo proyectos de gran envergadura nacional, tanto a nivel gubernamental, como privado, no solo en El Salvador, sino en el extranjero; conquistando a sectores y artistas de toda índole de pensamiento, a grandes empresarios, pero bajo su convicción de: el Amor y Respeto por el Arte y La Cultura de nuestro País!"

Arquitecto María Isaura Aráuz, 25 de Septiembre, 2013.

BIOGRAFIA


Rodolfo Francisco Molina  (1959-2013)

UNA VIDA PLENA... 

​IN MEMORIAM